Expertos han advertido sobre la necesidad de evaluar la eficiencia del sistema de dependencia para asegurar su sostenibilidad, en un momento de «desafíos» en el que, según las proyecciones demográficas, en 2050, la población mayor de 66 años estaría en torno a 15 millones de personas, respecto a los 9 millones actuales, lo que supondrá el 29% de la población total.
